Luego de la Segunda Guerra Mundial, surge el movimiento artístico del neorrealismo en el cine italiano y se caracterizó principalmente por encargarse de retratar el día a día de los italianos. Debido a las carencias que se experimentaban en esas épocas, la industria del cine se vio obligada a utilizar personajes de la calle, en lugar de actores reconocidos, al igual que se filmaban muchas escenas en las calles, a falta de platós o estudios de grabación.

Sus máximos exponentes fueron Cesare Zavattini, Giuseppe de Santis, Roberto Rossellini, Vittorio De Sica y Luchino Visconti.