El Rey Arturo también conocido como Arturo de Bretaña, es un destacado y misterioso personaje de la literatura europea. Aún no se sabe con certeza si existió alguna vez o es simplemente un mito de la literatura inglesa y francesa medieval.

Resumen de la Leyenda del Rey Arturo

Resumen

El Rey Arturo es un héroe, un rey legendario del país de Gales. Es presentado como el monarca ideal, tanto en la guerra como en la paz.

Cuenta la leyenda que Arturo fue un caudillo britanorromano que dirigió la defensa de Gran Bretaña contra los invasores sajones a comienzos del siglo VI.

Arturo fue el hijo del monarca Uther Pendragon. Al nacer Arturo, el mago Merlín se lo lleva y lo entrega a un noble, sir Héctor para que lo cuide y lo críe como a su propio hijo.

A los 24 años, Arturo va con sir Héctor a Londres, donde caballeros de toda Inglaterra intentan sacar una espada de su prisión en un yunque que a la vez se encontraba prisionera de un trozo de mármol. Se decía que quien la liberase sería el rey de Inglaterra y el encargado de unificar todos los reinos de la isla. Todos los caballeros intentaron extraer la espada, pero es Arturo, sin ser caballero aún, es quien logra liberarla, y le es revelada su verdadera identidad; y por tanto es proclamado rey. Arturo jura impartir justicia a todos los hombres de Inglaterra sin tener en cuenta su posición social.

Poco tiempo después, Arturo pierde su espada durante una batalla. El mago Merlín, su consejero personal, lo acompaña a un lago en cuyo fondo había un castillo en el cual vivía una hechicera llamada Nimue, la Dama del Lago. Esta mujer guardaba una espada maravillosa y mágica: Excalibur. La mujer acepta regalársela, sin embargo le advierto que mientras la lleve triunfaría, sin embargo llegaría un día una mujer en la que confiaría y se la robaría.

Ya en su castillo de Camelot, Arturo se rodea de los caballeros más valientes y honestos: Lanzarote, Perceval, Gawain, entre otros, junto con quienes funda la Orden de la Mesa Redonda. Gran Bretaña goza, entonces, de doce años de paz.

Arturo se casa con Ginebra, hija del rey de Cameliard, y fueron felices hasta que Lanzarote llegó a Camelot y él y la reina se enamoraron en secreto.

El centro de la narración de la leyenda del Rey Arturo se basa en la búsqueda del Santo Grial, aquella copa de la que bebiera Jesús en la Última Cena y de la cual se decía que tenía poderes curativos y regenerativos. Merlín solicita a Arturo que buscara el Santo Grial, por lo que este envía a sus caballeros a buscarlo.

Los caballeros de Arturo, en busca del Santo Grial, combatían en bosques sombríos y castillos contra duendes, dragones y otras bestias, y regresaban a Camelot a contar sus aventuras en la mesa redonda donde se reunían.

Arturo fue ayudado por Merlín siempre, hasta que éste desapareció junto a su amada Nimue y fue encerrado por ella en una colina hueca. La medio hermana de Arturo, Morgana, aprovechó esta situación para robar la vaina encantada de Excalibur y arrojarla al mar. Morgana actuó así con Arturo debido al matrimonio que su hermano le había obligado contraer con el rey Uriens, y porque Ginebra, la prometida de Arturo, había expulsado de la corte a Guiamor, su amante.

Durante la búsqueda del Santo Grial, todo apunta a que sir Lanzarote iba a encontrar el sacro objeto, pero su amor por la reina no lo hizo digno de tal premio. Cuando pasó una noche en el castillo de Corbenic, donde vivía el Rey que custodiaba el Grial, la hija de este rey, Elaine, se enamoró de Lanzarote, y mediante la magia, adquirió el aspecto de Ginebra para yacer con él. De ésta unión nacería Galahad, uno de los caballeros destinado a encontrar el Grial.

Mordred, hijo de Arturo y Morgana, se entera del idilio de Ginebra y Lanzarote y lo denuncia ante Arturo, quien se ve obligado a condenar a la hoguera a su esposa, pero Lanzarote salva a la reina y huye con ella a Francia, aunque luego se ve obligado a devolvérsela a Arturo.

Arturo sale en persecución de Lanzarote y deja el reino a cargo de su hijo Mordred, quien se apodera del trono. Al regreso de Arturo, él y sus caballeros deben luchar para recuperar el trono, en la Batalla de Camlann. Arturo se enfrenta a su hijo, al que atraviesa con su lanza. Pero Mordred, antes de morir, hiere fatalmente a Arturo, y muere.