David Hume fue un filósofo, economista, sociólogo e historiador escocés. Es considerado como uno de los más grandes pensadores de la filosofía occidental así como uno de los máximos representantes de la Ilustración escocesa y el último de los grandes representantes del empirismo inglés.

David Hume: Biografía, Filosofía, Pensamiento, Teorías, Aportaciones y Obras

Biografía

David Hume nació en Edimburgo, el 7 de mayo de 1711, en el seno de una familia noble.

En 1722 entró en el Colegio de Edimburgo. A pesar de las aspiraciones de su familia para que fuese abogado, rechazó dicha vocación. Decidió marchase a Francia en 1735, a donde se dedicó a redactar sus primeras obras.

En 1737 viajó a Londres para publicar sus primeros libros, aunque fueron un fracaso, y decidió retornar a Escocia en 1739 para seguir escribiendo y publicando obras, las cuales fueron exitosas.

En 1745 fue tutor del Marqués de Annandale.

A partir de 1749, y luego de viajar por diversos lugares, su reputación de filósofo comenzó a expandirse.

En 1752 fue elegido como bibliotecario en Edimburgo.

En 1763 viajó a París para ocupar el secretario en la Embajada de Francia.

En 1766 fue nombrado subsecretario de Estado en Londres.

Durante su vida, Hume fue acusado de herejía por ser ateo y por sus escritos.

Teorías, Filosofía y Pensamiento

Hume afirma que todo conocimiento deriva, en última instancia, de la experiencia sensible.

Hume presentaba al hombre como una criatura de costumbres, predispuesto a someterse en silencio al gobierno establecido a menos que se enfrente a la incertidumbre. Según él, sólo las diferencias religiosas podían desviar al hombre de sus vidas cotidianas para hacerle pensar en política.

Según Hume no podemos tener la certeza de que algo como Dios, el alma o el yo, exista a menos que podamos señalar la impresión de la cual, esa idea, se deriva.

Para Hume el problema de la causalidad se resuelve en que aunque aunque percibimos que un elemento suceda al otro, no percibimos ninguna condición necesaria y suficiente entre los dos. Para él, nuestra idea de causalidad consiste en poco más que la esperanza de que ciertos acontecimientos se den tras otros que los preceden. Hume sostuvo que tanto nosotros como otros animales tenemos una tendencia instintiva a creer en la causación debido al desarrollo de hábitos de nuestro sistema nervioso.

Hume articuló una tesis de que todo el razonamiento humano pertenece a dos clases, relaciones de ideas y hechos. Mientras que las primeras involucran conceptos abstractos y están gobernadas por las certezas deductivas, los segundos comportan la experiencia empírica donde todos los razonamientos son inductivos. Para él, todo lo que podemos decir, pensar o predecir de la naturaleza debe venir de la experiencia previa, lo que lleva a la necesidad de la inducción.

Su principio de inducción o inferencia presupone que se puede confiar en los actos pasados como regla a partir de la cual se puede predecir el futuro.

Para Hume, la razón no es más que una calculadora de conceptos y experiencia. Lo que en definitiva importa es como nos sentimos respecto a la conducta. Su trabajo se asocia con la doctrina del instrumentalismo, que dice que una acción es razonable si y sólo sí sirve para alcanzar los propios deseos, sean los que sean. La razón puede participar solamente informando acerca de las acciones que serán más útiles para alcanzar las metas y deseos, pero nunca dirá qué metas y deseos se deben de tener.

Sobre la ética, David Hume expuso cómo realizamos los juicios morales. Para él, la mayoría de las conductas que aprobamos tienen en común que buscan incrementar la utilidad y el bienestar público. No solamente realizamos juicios morales teniendo en cuenta nuestro propio interés, sino también el de nuestros conciudadanos.

Sobre la religión, aseguraba que se daba a causa del sentimiento de miedo de la gente y en la ignorancia de las causas de los eventos terribles de la naturaleza.

Según Hume, el libre albedrío es incompatible con el indeterminismo. Si las acciones realizadas no están determinadas por acontecimientos anteriores entonces las acciones son completamente aleatorias.

Para Hume, el único apoyo de la religión más allá del estricto fideísmo son los milagros, dando argumentos a partir de la concepción de milagro como una violación de las leyes de la naturaleza y por tanto muy improbables.

Hume criticó la existencia de Dios a través del argumento del diseñador.

Expresó su desconfianza por los intentos de reformar la sociedad para llevarla lejos de la costumbre establecida. Aconsejó a los pueblos que no se rebelasen contra sus gobernantes, excepto en casos de tiranía flagrante.

También creía que gracias al desarrollo económico que resulta de la expansión del comercio las sociedades progresaban desde la barbarie a la civilización.

Para Hume, la comunidad perfecta debe contar con separación de poderes, descentralización, sufragio y limitación del poder de la iglesia.

Para Hume la propiedad privada no es un derecho natural, pero se justifica debido a la existencia de bienes limitados. Hume creía en la distribución desigual de la propiedad, dado que la igualdad perfecta destruiría las ideas de industria y el ahorro, lo que llevaría al empobrecimiento.

Hume también propuso una teoría de la inflación beneficiosa. Creía que incrementar el suministro de dinero avivaría la producción a corto plazo. Este fenómeno estaría ocasionado por un margen entre el incremento del suministro de dinero y los precios. El resultado es que los precios no se elevarían a corto plazo y puede que no lo hicieran nunca.

Hume utilizó en varias ocasiones expresiones racistas. Creía que los negros y otras especies de hombres, eran naturalmente inferiores a los blancos. Según él, nunca hubo una nación civilizada que no tuviera la tez blanca.

Aportaciones

Hume estableció las bases del pensamiento laico.

Hume estableció que todo el conocimiento humano proviene de los sentidos. Nuestras percepciones, como él las llamaba, pueden dividirse en dos categorías: ideas e impresiones.

Creó el razonamiento inductivo.

Hume fue uno de los primeros escritores en realizar una distinción entre lo normativo (lo que debería ser) y lo positivo (lo que es).

Hume fue uno de los primeros en proponer que la razón de los principios morales puede buscarse en la utilidad.

Es considerado como el primer filósofo conservador.

Hume desarrolló muchas ideas que gozan de prevalencia en la economía, principalmente acerca de la propiedad intelectual, la inflación y el comercio exterior. Hume se cuenta entre los primeros que desarrollaron la teoría llamada mecanismo de flujo especie-dinero, una idea que contrasta con el mercantilismo.

Obras

• Diálogos sobre la religión natural
• Discursos políticos
• Ensayos sobre moral y política
• Historia amable de mi vida
• Historia de Inglaterra
• Historia natural de la religión
• Investigación sobre el entendimiento humano
• Investigación sobre los principios de la moral
• Mi vida
• Tratado de la naturaleza humana

Muerte

David Hume falleció en Edimburgo el 25 de agosto de 1776, a causa de un tumor intestinal.