Esquilo fue un dramaturgo griego. Predecesor de Sófocles y Eurípides, es considerado como el primer gran representante de la tragedia griega.

Esquilo: Biografía, Obras y Muerte

Biografía

Esquilo nació en Eleusis, el 525 a. C, en el seno de una familia de gran abolengo social.

En su juventud fue testigo del fin de la tiranía de los Pisistrátidas en Atenas.

Participó de forma heroica en la vida militar griega contra los persas, siendo protagonista en las batallas de Maratón, Salamina y Platea.

Se le acusó de haber revelado los misterios de Eleusis, por lo que fue juzgado y posteriormente absuelto.

Tuvo un hijo, Euforión, que como él fue un poeta trágico.

Consiguió varios premios en composición dramática. Sólo fue vencido por Sófocles en el año 468 a. C.

Obras

Escribió decenas de obras, de las cuales sólo se conservan algunas de ellas. Muchos de sus escritos se basaron en sus experiencias de guerra, pero también en el desarrollo de la democracia ateniense.

El sufrimiento humano es el tema principal en el teatro esquileo, un sufrimiento que lleva al personaje al conocimiento.

El interés central de los dramas de Esquilo se halla, principalmente, en la situación y en su desarrollo, más que en los personajes.

El estilo lírico de Esquilo es claro pero con una fuerte tendencia a lo arcaico y con rasgos hómericos. Sobresalen, al presentar modelos de lenguaje y de imágenes, metáforas, símiles, campos semánticos determinados, elaborándolos hasta los detalles más mínimos y manteniéndolos a lo largo de todo el drama.

Entre sus principales libros encontramos a:

• Agamenón
• Las coéforas
• Las euménides
• Las suplicantes
• Los persas
• Los siete contra Tebas
• Orestíada
• Prometeo encadenado

Muerte

Esquilo falleció en Gela, el 456 a. C. Poco antes de su muerte, el oráculo le vaticinó que moriría aplastado por una casa, por lo que decidió residir fuera de la ciudad. Curiosa, y trágicamente, falleció al ser golpeado por el caparazón de una tortuga, que fue soltado por un quebrantahuesos desde el aire al confundir su cabeza con una roca contra la que romper el caparazón.