El género de cine romántico está bien cargado de momentos tan especiales para la vida de muchos, sobre todo por los diálogos entre sus personajes, es así como encontramos y destacamos algunas de las más grandes frases del cine romántico.

Una de las simples y pequeñas pero con mayor cargo emotivo que se puedan recordar, y que seguramente ha marcado la vida de muchas parejas, es la pronunciada en la cinta Casablanca: “Bésame, bésame como si fuese la última vez”. Sin dudas es una de las más recordadas por cinéfilos y el público en general, no se necesita un mayor número de palabras para poder entender el gran peso emotivo que radica en esta sencilla línea.

Una de las frases más repetidas a lo largo de las últimas décadas es “Amar significa nunca tener que decir lo siento”, pese a ser escuchada constantemente pocos suelen recordar que proviene de la película Love Story, el mismo nombre de esta producción da una idea sobre a qué va referida su trama.

Pasando a películas más actuales bien se puede recordar la pronunciada por el maniático personaje excelentemente protagonizado por Jack Nicholson en la recordada Mejor Imposible, “Me haces querer ser un mejor hombre”, los que han visto la película pueden dar fe de que pese a ser perfecta tan simple como es, resulta mucho más emotiva luego de ver el carácter del personaje de Nicholson. Sin dudas uno de los momentos más recordados de una película que ya pasó a la historia.

De Lost in Translation, gran película dirigida por Sofia Coppola y protagonizada por Scarlett Johansson, sale la frase “Todos queremos que nos encuentren…. lo difícil es dejarlo cuando lo encontramos”, una de las más memorables de los últimos años.

De la recordada película francesa Amelie del 2001 sobresale la que dice “Sin ti las emociones de hoy sólo serían las envolturas muertas de las de ayer”, fácilmente esta cinta sea la más recordada internacionalmente por parte del cine francés de la última década.

Para finalizar dejamos la frase más recordada de Cuando Harry Encontró a Sally, la cual es un reflejo del amor ante las situaciones más simples y comunes: “Me gusta que tengas frío cuando fuera hace 21ºC, me gusta que te cueste una hora y media pedir un sandwich, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco, me gusta oler tu perfume en mi ropa después de pasar el día contigo y quiero que seas la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches.” Un poco larga pero bien vale la pena.

Sigamos con una corta y sencilla frase que apareció en la recordada película romántica de a inicios de la década del presente siglo, Moulin Rouge, “Lo más grande que te puede ocurrir es que ames, y que seas correspondido”. En la misma película, con las actuaciones de Nicolle Kidman y Ewan McGregor, el personaje de este último también será recordado por la frase “Qué maravilloso es el mundo, ahora que sé que tú estás en él!“. Ambas muy sencillas pero con gran carga emotiva, una combinación que las ha vuelto altamente emotivas e inolvidables.

De la película Ciudad de Ángeles, del año 1998, con Nicolas Cage y Meg Ryan en los protagónicos, sale otra de las frases que más fueron utilizadas durante el final de los años 90, “Prefiero haber olido una vez su cabello, un beso de sus labios, una caricia de su mano, que toda una eternidad sin ella”. Esta clase de frases que combinan el uso del tiempo con el romance son a veces muy comunes en el cine, bien vale recordar otra similar que aparece en la cinta épica El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo, “Prefiero vivir una vida contigo que pasar el resto de las edades sin ti”.

Una comedia romántica muy recordada viene a ser Un Lugar Llamado Nothing Hill (1999), con las actuaciones de Julia Roberts y Hugh Grant como protagónicos, en donde vemos el romance de una estrella de cine con el dueño de una tienda de libros. Es aquí donde el personaje de la Roberts dice la clásica fraseNo olvides, soy sólo una chica, delante de un chico, pidiéndole que la ame“.