La Odisea es un largo poema épico griego compuesto por 24 cantos, atribuido al poeta griego Homero en el siglo VIII a.C.

La Odisea: Resumen Corto, ¿De qué trata?

La Odisea se compone de 11.600 versos y narra las aventuras del héroe Odiseo, también conocido como Ulises, en su viaje de regreso a su patria Ítaca, tras la Guerra de Troya.

El poema, es junto a la Ilíada, uno de los primeros textos de la épica grecolatina y por tanto de la literatura occidental.

Resumen

El héroe griego Odiseo (Ulises) lucha durante diez años en la Guerra de Troya, y tarda otros diez años en regresar a la isla de Ítaca, a donde poseía el título de rey.

Odiseo, quien es astuto e inteligente logrará escapar de continuos problemas y designios de los dioses, ayudado además por Palas Atenea, hija de Zeus. Para regresar a casa, Ulises planeará diversas artimañas, engaños y discursos para lograr su objetivo.

Durante su odisea, pierde a muchos de sus compañeros durante sus aventuras con los cicones, los lotófagos y los cíclopes. Específicamente en la isla de los cíclopes, queda preso en la caverna de Polifemo, y lo deja ciego. El cíclope le pide a su padre Poseidón que castigue a Odiseo.

Odiseo viaja a la isla de Eolo, quien trató de ayudarle a viajar hasta Ítaca. Eolo entregó a Odiseo una bolsa de piel que contenía los vientos del oeste. Al acercarse a Ítaca, sus hombres decidieron ver lo que había en la bolsa, se escaparon así los vientos y se desencadenó una tormenta que hizo desaparecer la esperanza del regreso al hogar. Posteriormente llegan a la isla de los Lestrigones, gigantes antropófagos que devoraron a casi todos los compañeros de Odiseo. Huyendo de allí, llegaron a la isla de Circe, y la hechicera se enamora de Odiseo, logrando retenerlo allí durante un año. Finalmente lo deja marchar al no ser correspondida, no sin antes decirle que antes de regresar a casa tendría que pasar por el Inframundo para pedir consejo al ya difunto adivino Tiresias.

Tras llegar al país de los Cimerios y realizar el sacrificio de varias ovejas, Odiseo visitó la morada de Hades para consultar con el adivino Tiresias, quien le profetizó un difícil regreso a Ítaca.

De nuevo en ruta hacia Ítaca, Odiseo y sus compañeros logran escapar de las sirenas, tapándose los oídos para no escuchar sus cantos enloquecedores. También lograron escapar de las peligrosas Caribdis y Escila. Consiguieron llegar a Trinacria y pese a las advertencias de no tocar el ganado de la isla de Helios, los compañeros sacrificaron varias reses, lo que provocó la cólera del dios sol. Al hacerse de nuevo a la mar, Zeus lanzó un rayo que destruyó y hundió la nave, y sólo sobrevivió Odiseo, quien arribó a la isla de Calipso.

Odiseo lleva siete años en la isla de la ninfa Calipso. En una asamblea de los dioses griegos, Atenea aboga por la vuelta del héroe a su hogar. Zeus toma la decisión de mandar al mensajero Hermes a la isla de Calipso para que ésta deje marchar a Odiseo. La ninfa promete a Odiseo la inmortalidad si se queda, pero el héroe prefiere salir de la isla. Tarda cuatro días en construir una balsa, y emprende el viaje al quinto día, pero es hundido por Poseidón, enfadado con Odiseo desde que el griego cegó a su hijo Polifemo. Odiseo es ayudado por la nereida Leucótea, quien le da una manta con la que debe taparse el pecho y nadar hasta la isla de los feacios.

Odiseo es recibido en el palacio por Alcínoo, rey de los feacios, a quien le cuenta en detalle cada una de sus aventuras. Conmovidos por la historia, los feacios le brindan tesoros y lo llevan rumbo a Ítaca.

Durante su ausencia, su hijo Telémaco y su esposa Penélope sufren la presión de otros hombres al creer al rey muerto. Deberán tolerar en su palacio a los pretendientes que buscan desposarla, al mismo tiempo que consumen los bienes de la familia.

Telémaco reúne en asamblea al pueblo de Ítaca para expulsar a los soberbios pretendientes de su hogar. Desesperado consigue una nave y emprende un viaje en busca de su padre.

Odiseo llega a Ítaca. Atenea lo disfraza de vagabundo para que no sea reconocido. Por consejo de la diosa, Odiseo va a pedir ayuda a su porquerizo: Eumeo. Odiseo no revela su verdadera identidad a Eumeo, quien lo recibe con comida y manta. Se encuentra con la diosa Atenea, y juntos preparan la venganza contra los pretendientes.

Telémaco regresa a Ítaca. Atenea le advierte que los pretendientes quieren ponerle una trampa para matarlo, pero logra eludir la celada. Por consejo de la diosa se dirige a la casa de Eumeo y Odiseo le revela su verdadera identidad. Telémaco lo reconoce y tras un fuerte abrazo, planean la venganza contra los pretendientes de Penélope, con la ayuda de Zeus y Atenea.
Odiseo, disfrazado de mendigo llega al palacio y es humillado y golpeado por los pretendientes.
Odiseo, ocultando su verdadera identidad, mantiene una larga conversación con Penélope, quien ordena a su criada Euriclea que lo asee, y es ella quien reconoce una cicatriz en Ulises y lo reconoce. No obstante, su amo le hace guardar silencio para no fracasar en sus planes de venganza.

Penélope, cansada de esperar tanto, les ofrece a los pretendientes una prueba. Inventa una competencia de fortaleza física y declara que se casará con el ganador. Penélope aparece con un arco que Odiseo dejó en casa a su marcha a Troya. Aquél que consiga hacer pasar la flecha por los ojos de doce hachas alineadas será el esposo de Penélope. Uno tras otro, los pretendientes intentan alcanzar la meta, no obstante no son capaces ni si quiera de tensar el arco. Odiseo pide participar en la prueba, sin embargo los pretendientes no se lo permite, pero tras la insistencia de Telémaco, le es permitido intentarlo. Con suma facilidad, Odiseo tensa el arco y consigue hacer pasar la flecha por los ojos de las hachas, ante el asombro de los presentes. A la señal de su padre, Telémaco se arma, preparándose para la lucha final.

Antínoo, jefe de los pretendientes, es atravesado en la garganta con una lanza por Odiseo, y le da así muerte. Se inicia la feroz lucha, con los numerosos pretendientes, y todos aquellos que traicionaron a Ulises van muriendo, uno a uno.

Después de matar a los pretendientes que se hospedaban en su casa, Odiseo se presenta ante Penélope, quien no reconoce a su esposo, pensando que había muerto.
Entonces, Ulises describe el lecho conyugal, y cómo lo hizo él mismo de un olivo. Penélope, convencida ya, abraza a su esposo, quien le narra sus aventuras.

Finalmente Odiseo recupera su reino. Por último, se firma la paz entre todos los itacenses.