Es reconocido por todos que es muy difícil para un actor no estadounidense llegar a hacerse una carrera de respeto en la industria de Hollywood, siendo estos en muchos casos marginados a papeles estereotipados según sus tierras de origen. Un caso que sirve de excepción a la regla puede considerarse el de Jackie Chan, una de las figuras más representativas al momento de hablar de cintas de artes marciales, acción y también la comedia, lo cual lo convierte también en un actor multifacético.

Originario de China bajo el nombre de Chan Kong Sang, podemos encontrara Jackie Chan como el más multifacético actor de tierras asiáticas, habiendo durante toda su carrera realizado acciones que van desde el ser doble de acción hasta director, guionista y productor, pasando también por cantante y acróbata profesional. Además de esto también vale indicar a su carisma como otro de sus rasgos peculiares, habiendo sido esta la que ayudo a que muchas de sus películas sean la perfecta combinación entre impactantes escenas de acción y secuencias cómicas nada forzadas, algo en lo que han llegado a fallar otros actores que incursionan en el género de acción.

A partir de la década de los 90, Chan encontraría toda la aceptación que en un inicio no llegó a tener en tierras norteamericanas, de este período se puede destacar cintas como Shangai Kid, Rumble in the Bronx, Who Am I?, y Rush Hour, teniendo algunas de estas exitosas secuelas que le ayudarían a entrar como un actor de acción prestigioso al nuevo siglo. A lo largo de su carrera Jackie Chan no ha conseguido nada gratis, el rigor físico le ha dado múltiples huesos rotos que van desde cada uno de sus dedos hasta el cráneo y la mandíbula.