Hoy en día la publicidad está presente en cada rincón del mundo, desde los productos que se consumen día a día (¿Cómo te enterarías que existen?) hasta los eventos que suelen realizarse. Sin una buena publicidad sería imposible poder enterarse de varias cosas que rodean nuestra existencia. Es que prácticamente en esto se basa la publicidad, la destinación a difundir informaciones que bien motiven a las personas a consumir o adquirir ciertos productos y servicios. Esto ocurre con cada aspecto, y qué decir del mundo del espectáculo, el cual se puede decir que está en demasía unido con todo lo referido a la publicidad, siendo considerables como hermanas entre sí, cada una se beneficia con la otra.

Para entrar un poco más en lo que se refiere al tema de la publicidad y su conexión con el mundo del espectáculo, bien vale poner unos cuantos ejemplos al respecto. Este es un ejemplo con el que se puede entender la relación, cuando se estrena una película en gran parte su éxito dependerá de qué tan publicitada se encuentre. En varias ocasiones las películas que mantienen los mejores comentarios por parte de la crítica especializada terminan siendo económicamente poco exitosas en comparación a otras que presentan una promoción que abarca souvenirs y propagandas televisivas, siendo estas películas éxitos mediáticos generados por parte de una campaña muy bien preparada.

Siguiendo con el ejemplo de las películas se puede notar que en muchos casos actores famosos suelen participar en producciones independientes en muchos casos, siendo esto poco mencionado en los medios y publicidades en comparación a una mega producción perteneciente a la industria de Hollywood. Esta puede ser la prueba más grande con relación al mundo del espectáculo con relación al cine con la publicidad.

Ahora, en relación contraria, sobre como la publicidad se ve beneficiada gracias al mundo del espectáculo se puede resaltar que muchas campañas publicitarias relacionadas a productos utilizan la figura de un artista o personaje reconocido para darle mayor solidez a esta. Tener un rostro reconocido por parte del público hace que ya se esté contando con un público que conoce la trayectoria de este y que pueda adquirir lo que estamos ofreciéndole.

Un claro ejemplo de esto último puede ser lo hecho por la marca de cosméticos Avon, optando por tomar como figura publicitaria y ‘embajadora global’ a la actriz Reese Whiterspoon, una imagen icónica actual con que muchas mujeres pueden sentirse representadas.