Gottfried Leibniz fue un filósofo racionalista, teólogo, lógico, jurista, bibliotecario, político y matemático alemán. Fue uno de los grandes pensadores de los siglos XVII y XVIII, y se le reconoce como el «último genio universal».

Gottfried Leibniz: Biografía, Pensamiento, Aportaciones, Inventos y Obras

Biografía

Gottfried Wilhelm Leibniz nació en Leipzig, el 1 de julio de 1646.

Su padre falleció cuando tenía seis años, y dejó una biblioteca personal de la que Leibniz pudo hacer uso libremente a partir de los siete años.

A los doce años ya había aprendido por sí mismo latín.

En 1661, a la edad de catorce años, se matriculó en la Universidad de Leipzig y completó sus estudios a los veinte años, especializándose en leyes y mostrando dominio de los clásicos, lógica y filosofía escolástica.

El primer puesto de Leibniz fue como alquimista asalariado en Núremberg.

Dedicó el resto de su vida al servicio de dos prominentes familias de la nobleza alemana: la Casa de Schönborn (1666-1674) y la Casa de Hannover (1676-1716).

Fue contratado como asistente asesor en Maguncia.

En 1669 fue nombrado asesor de la Corte de Apelaciones.

Se trasladó a París, a donde incrementó sus conocimientos de matemáticas y física. Con Huygens como mentor, inició un programa autodidacta que pronto resultó en la realización de grandes contribuciones en ambos campos, incluyendo el descubrimiento de su versión del cálculo diferencial y su trabajo en las series infinitas.

Luego viajó a Londres, y en 1673 fue nombrado como miembro externo de la Royal Society.

En 1676 aceptó el puesto de consejero en Hannover, y en 1677 fue promovido como consejero privado de Justicia, cargo que mantuvo durante el resto de su vida. Leibniz sirvió a tres gobernantes consecutivos como historiador, consejero político y como bibliotecario.

En 1682 fundó una revista con Otto Mencke llamada Acta Eruditorum. Dicha revista jugó un papel clave en los progresos de su reputación científica y matemática, la cual a su vez incrementó su eminencia en la diplomacia, en historia, en teología y en filosofía.

Pensamiento

Su filosofía se vincula también con la tradición escolástica y anticipa la lógica moderna y la filosofía analítica.

Leibniz recurría de forma libre a uno u otro de nueve principios fundamentales: Identidad/contradicción, Sustancia, Identidad de los indiscernibles, Principio de razón suficiente, Armonía preestablecida, Continuidad, Optimismo, Plenitud y Principio de conveniencia: o «la elección de lo mejor».

La contribución más importante de Leibniz a la metafísica es su teoría de las mónadas. Las mónadas son al ámbito metafísico, lo que los átomos, al ámbito físico/fenomenal; las mónadas son los elementos últimos del universo. Son «formas del ser substanciales» con las consiguientes propiedades: son eternas, no pueden descomponerse, son individuales, están sujetas a sus propias leyes, no son interactivas y cada una es un reflejo de todo el universo en una armonía preestablecida.

Sobre la Teodicea y el optimismo, Leibniz intenta justificar las evidentes imperfecciones del mundo, afirmando que se trata del mejor de los mundos posibles. La concepción de «el mejor de los mundos posibles» se justifica por la existencia de un Dios con capacidad ordenadora, no moral sino matemáticamente.

Sobre la Teoría del conocimiento, Leibniz distingue entre verdades de razón y verdades de hecho. Las primeras son necesarias. Las segundas no se justifican a priori, sin más.

El principio de razón suficiente afirma que no se produce ningún hecho sin que haya una razón suficiente para que sea así y no de otro modo. De ese modo, sostiene que los eventos considerados azarosos o contingentes parecen tales porque no disponemos de un conocimiento acabado de las causas que lo motivaron. De acuerdo a la concepción racionalista, el principio de razón suficiente es el fundamento de toda verdad. Para Leibniz, sin una razón suficiente no se puede afirmar cuándo una proposición es verdadera.

Aportaciones

Realizó profundas e importantes contribuciones en las áreas de metafísica, epistemología, lógica, filosofía de la religión, así como en la matemática, física, geología, jurisprudencia e historia.

Fue uno de los primeros intelectuales europeos que reconocieron el valor y la importancia del pensamiento chino y de China como potencia desde todos los puntos de vista.

Leibniz hizo asimismo contribuciones a la tecnología y anticipó nociones que aparecieron mucho más tarde en biología, medicina, geología, teoría de la probabilidad, psicología, ingeniería y ciencias de la computación.

Leibniz también hizo aportes en el campo del álgebra booleana y la lógica simbólica.

Inventos

Leibniz fue el primero, en emplear la noción matemática de función para denotar alguno de los varios conceptos geométricos derivados de una curva, tales como abscisa, ordenada, tangente, cuerda y perpendicular.

Leibniz fue el primero en proponer el uso del punto como multiplicador en la notación matemática en vez de la letra equis que usaban en Inglaterra para ello.

Inventó el cálculo infinitesimal. Empleó por primera vez el cálculo integral para encontrar el área bajo la curva de una función y=f(x).

Leibniz introdujo varias notaciones usadas en la actualidad, tal como, por ejemplo, el signo «integral» ∫, que representa una S alargada, derivado del latín summa, y la letra «d» para referirse a los «diferenciales», del latín differentia.

También inventó el sistema binario, fundamento virtual de todas las arquitecturas de las computadoras actuales.

Leibniz fue el primero en ver que los coeficientes de un sistema de ecuaciones lineales podían ser organizados en un arreglo, ahora conocido como matriz, el cual podía ser manipulado para encontrar la solución del sistema, si la hubiera.

Inventó la Stepped Reckoner, una máquina capaz de realizar cálculos aritméticos.

Obras

Leibniz escribió principalmente en tres idiomas: latín escolástico, francés y alemán. Durante su vida publicó muchos panfletos y artículos académicos, pero solo dos libros filosóficos.

Entre sus principales obras encontramos a:

• Disertación acerca del arte combinatorio
• Théodicée

Muerte

Gottfried Leibniz falleció en Hannover, el 14 de noviembre de 1716. Al momento de fallecer Leibniz, su reputación estaba en declive. Su tumba permaneció en el anonimato hasta que Leibniz fue exaltado por Fontenelle ante la Academia de Ciencias de Francia.