El mundo de Disney sigue cautivando generación tras generación a cientos de niños que se deleitan con las películas que sus padres han disfrutado cuando tenían la misma edad. En el maravilloso mundo de Disney encontramos princesas, reinos y príncipes; por esta razón el post de hoy está dedicado a la Princesa Aurora más conocida como “La Bella Durmiente”.

Princesa Aurora, la Bella Durmiente

La Princesa Aurora fue creada en 1959 para la película “La Bella Durmiente” de Disney. En la actualidad es parte de la serie de Princesas Disney, también es conocida como “Rosa” mientras vive en la humilde casa en el bosque que tiene el nombre de “Cabaña del Leñador” juntos a sus tres hadas madrinas buenas: Flora, Fauna y Primavera.

En la historia, la Princesa Aurora nace con un don otorgado por cada una de sus hadas (Flora, Fauna y primavera). El hada de la flora le brinda el don de la belleza que resalta a la vista, el hada de Fauna le regala el don de la melodiosa voz y en el momento en que el hada de la primavera se dispone a darle su don, repentinamente aparece la bruja “Maléfica” y hechiza a la princesa Aurora. El hechizo consiste en que cumplido los 16 años, antes que caiga la noche, ella se pinchará el dedo con el huso de una rueca y morirá. Aquí el hada de la primavera interviene logrando romper un poco el hechizo de Maléfica para que la princesa Aurora no muera, sino que duerma profundamente hasta que reciba el primer beso del amor verdadero del apuesto príncipe Felipe.

Princesa Aurora, la Bella Durmiente

Aurora es cuidada por las tres hadas hasta que cumpla 16 años en la casita del bosque, hasta que el día de su decimosexto cumpleaños conoce al Príncipe Felipe. Cuando cumple los 16 años es llevada por las hadas al castillo de su padre y madre. Allí Maléfica la espera para hacer que se pinche y se cumpla el hechizo.

Como todos sabemos así sucede, exactamente con el huso de una rueca hecha por Maléfica. Después de una serie de situaciones, el Príncipe Felipe le da un beso a Aurora y esta despierta. El final feliz concluye con un baile para celebrar el despertar de la princesa Aurora.