Resulta grato cuando una película que no genera grandes expectativas termina sorprendiéndonos significativamente. Es el caso de The Perks of Being a Wallflower (su título en inglés), una película pequeña, de perfil bajo, cuyo mayor atractivo antes de su estreno era un reparto de jóvenes talentos.

The Perks of Being a Wallflower: Pelicula Basada en Novela de Stephen Chbosky

Su hacedor es Stephen Chbosky, un escritor devenido en director que hace su debut en el cine con esta cinta, basada en su novela homónima de 1999 que él mismo adaptó. Chbosky intenta rendirle homenaje a su propia adolescencia con una historia con la que todos, de una u otra forma, logramos identificarnos.

La película sigue el mismo enfoque de la novela, desarrollándose desde el punto de vista de Charlie, su protagonista. Charlie es un estudiante de preparatoria con problemas para sociabilizar; es retraído e inseguro, marginado por sus compañeros que lo consideran un freak. Se hace amigo de Sam y Patrick, una pareja de extravagantes hermanos amantes de la buena música (uno de los puntos fuertes de la película: un gran soundtrack), que comparten con Charlie el hecho de ser vistos por los demás como unos desadaptados –él mismo cree que sus amigos están completamente locos-; encontrando en ellos el soporte que necesita para sobrellevar un mal que lo aqueja.

The Perks of Being a Wallflower: Pelicula Basada en Novela de Stephen Chbosky

Para interpretar el papel de Charlie, Chbosky escogió al actor Logan Lerman, conocido por protagonizar la película Percy Jackson y el ladrón del rayo. Lerman asimila bien la naturaleza de su personaje y transmite esa vulnerabilidad, inseguridad e inocencia que lo caracteriza. El rol de Sam recayó en la archifamosa Emma Watson, de quien uno esperaría más, pero cuya actuación resulta ser la menos lograda. Destaca nítidamente Ezra Miller, a quien anteriormente vimos en la película We need to talk about Kevin como el hijo sociópata de Tilda Swinton. En esta ocasión, da la talla interpretando al irreverente Patrick, demostrando que es uno de los mejores actores de su generación.

Las ventajas de ser invisible es película que reflexiona sobre las penurias que implica ese trance a la edad adulta, tomando como punto de partida tópicos clásicos como el valor de la amistad, el primer amor o las desilusiones. Temas que en un principio pueden parecer cliché; pero que Chbosky plantea con tanta sensibilidad, que logra constituir un retrato de la adolescencia menos artificioso de lo que el cine nos tiene acostumbrados, emocionante y divertido, que nos deja al final una sonrisa. No nos extrañemos si dentro de algunos años forma parte de ese selectísimo grupo de películas consideras de culto.