Es seguro que Dwayne Jonhson, a quien conocemos como The Rock, sea el más fuerte de los tipos duros que hoy en día pululan en Hollywood. Es indiscutible que sea el más exitoso de la larga lista de artistas de la lucha libre que saltaron de los cuadriláteros a los estudios de cine. Y aunque algunos reprochen que se le vea cada vez menos ejecutando debidamente un Rock Bottom o un People´s Elbow, el impulso que le dio a la WWE y su actual presencia en los medios hace que aún el mundo del wrestling necesite y aclame al “Campeón del pueblo” y que sea un ejemplo a seguir como artista del entretenimiento.

Dwayne Jonhson: La Roca del Cine y de la WWE

Proveniente de una familia de luchadores, y de ascendencia africana, canadiense y samoana, obtuvo una acreditación en criminología y jugó al fútbol americano en su época universitaria. En el año 1996 se inició en el wrestling con un carisma implacable y un depurado talento para convertir la violencia en espectáculo, llegando a obtener diez campeonatos mundiales. (Desde luego, en la lucha libre hay guiones establecidos, ganadores y perdedores predeterminados, sin embargo lo único que no puede establecerse de antemano es lo realmente valioso: la acogida que tendrá el espectáculo en los seguidores. El verdadero triunfo de The Rock fue hacerse tan invencible entre los luchadores como irresistible para el público y las cámaras).

“¿Puedes oler lo que la Roca está cocinando…” eran las palabras con las que Johnson, hablando de sí mismo en tercera persona, incitaba a su público a acompañarlo en otra deliciosa y segura victoria. Sin embargo ni el mismo hubiera olido que envolverse en las polvorientas vendas de El Regreso de la Momia (2001), en un personaje diseñado a medias a computadora, lo descubriría como actor taquillero. Ha participado en éxitos como Fast & Furious 5 (2011), The Game Plan y G.I Joe (2013), acostumbrando a sus seguidores a oscilar entre anfiteatros y las salas de cine,a verlo competir con Johnny Depp por premios a la popularidad. Y lo más reciente reciente tal vez sea lo mejor, Pain & Gain (2013), co-protagonizada con Mark Wahlberg, entreluce en un viso cómico las peculiares angustias que exhibió Mickey Rourke en El Luchador (2009). Y es que este gigante que bordea los 2 metros y los 120 kilos, y como hombre devenido en ícono, transmite básicamente un único sentimiento, lo suyo es el Poder. Por eso basta que levante una ceja para que su amenaza incrédula nos provoque una sonrisa.

Dwayne Jonhson: La Roca del Cine y de la WWE

Si alguien todavía se pregunta cuál será el próximo gran paso de The Rock, debe reparar que su futuro está en su cuerpo. Como los entendidos señalan, por la preparación física que actualmente desarrolla se orienta más a la musculación fotogénica del cine que a la resistencia cardiovascular del wrestling. Si alguien todavía espera la vuelta de “El hombre más grande del mundo del entretenimiento” al cuadrilátero, deberá atender que su propia madre ha dicho hace pocos días que él siempre volverá a la pelea.