Bajos Instintos: Clasico Thriller PasionalEl director neerlandés Paul Verhoeven, autor de clásicos de ciencia ficción como Robocop (1987) y El vengador del futuro (1990), dirigió también Bajos Instintos, película donde el suspenso se mezcla con el erotismo, dando como resultado uno de los títulos más representativos de los años 90.

Protagonizada por Michael Douglas y Sharon Stone, la historia tiene como eje una serie de extraños asesinatos cuya principal sospechosa es una afamada escritora.

Todo comienza con la muerte de una estrella de rock, asesinado en su cama con un punzón de hielo mientras hacía el amor. El detective Nick Curran (Michael Douglas) encabeza la investigación del caso. Las pistas lo conducen hacia la novia del desaparecido cantante, Catherine Tramell (Sharon Stone), una sensual escritora que ha publicado una novela donde se describe un asesinato de similares características. Ninguna prueba parece sindicar a Catherine como culpable; pero Curran no está muy seguro de su inocencia. Las cosas se complicar para él cuando se involucra con Catherine en una relación impulsada por el más desenfrenado apetito sexual. Detective y sospechosa desconfían el uno del otro; pero poco pueden hacer por frenar el deseo que los une y probar, cada uno, culpabilidad o inocencia.

Bajos Instintos triunfó de manera unánime entre el público y la crítica. El famoso cruce de piernas de Sharon Stone, en la escena donde su personaje es interrogado por la policía, quedó en la retina de los espectadores y ha pasado a la posteridad como una de las más eróticas del cine. Semejante repercusión motivó, varios años después, el rodaje de una secuela, Bajos Instintos 2 (2006), nuevamente protagonizada por Sharon Stone, pero ahora acompañada por David Morrisey en el reparto y Michael Caton-Jones en la dirección. Como suele suceder cuando se sobreexplota una idea exitosa, la película resultó un completo fracaso, debiendo ser retirada de las salas de cine a los 17 días de su estreno.