El título de “padre de la pintura moderna” puede sonar demasiado grande para cualquier artista, pero es justamente como se le suele conocer al francés Paul Cézanne, uno de los más grandes artistas del siglo XIX. Si bien a su estilo artístico se le suele posicionar dentro del post-impresionismo vale indicar que desde el punto de vista crítico del arte se le suele considerar como el artista clave entre el impresionismo de su siglo con las nuevas tendencias del siglo XX, como por ejemplo el cubismo, con el cual puede hallar mayores similitudes en sus últimos trabajos.

Paul Cezanne: El Padre de la Pintura Moderna

Durante mucho tiempo de su vida la obra de Paul Cézanne pasó desapercibida ante los ojos de la crítica, pese a ello sería el tiempo el que le daría el valor que merecía. Lo que Cézanne busca brindar en su obra es la síntesis de lo naturalista, intentando otorgarle un realismo literario tal como él mismo solía presenciar el mundo que lo rodeaba, con una mirada prácticamente única que se puede notar en sus elecciones de colores y pinceladas, queriendo darle a todo elemento una forma simple pero que en conjunto ideaba toda una pieza maestra.