¿Un Peter Parker con un arma de fuego? No, eso es imposible. Pues ya no resulta disparatado ver a un Spiderman amenazante con una pistola entre sus manos. A Marvel Comics le surgió la fantástica idea de continuar con el éxito de X Men Noir, sacando al mercado Spiderman Noir. Este cómic escrito por David Haine y Fabrice Sapolski y dibujado por Carmine di Giandomenico, muestra a un Spiderman mucho más oscuro – y no solo por el color de los gráficos – que se desenvuelve en los Estados Unidos de la Gran Depresión. Es decir, como un Don Quijote en medio de la Guerra Civil Española. El resultado del travieso experimento de Marvel es por decirlo así, sugerente y atrayente.

Spiderman Noir: Un Spiderman Oscuro

Y como toda buena entrega de Spiderman, los villanos siempre estarán presentes. Norman Osborn encarna a un mafioso que hace de las suyas en medio de una ciudad que se subyace ante el desempleo y la falta de dinero. Osborn no anda solo, pues está al mando de un grupo de siniestros personajes circenses como Buitre y Kraven.

La nostalgia hacia los superpoderes quedará en el olvido. Es verdad que este Peter Parker no puede enlazar su telaraña de edificio en edificio, pero en compensación a ello, tendrá que usar su astucia – muchas veces no considerada en el Spiderman original – para hacer frente a sus terribles oponentes.

Sin embargo, los fanáticos de Spiderman solo podrán degustar del personaje Noir en 4 entregas. A fin de cuentas, Marvel sabe muy bien cómo y cuánto darle a los seguidores del arácnido. Y es en este sentido, que la gigantesca compañía de cómics no solo ha realizado esta conversión de Peter Parker, sino también le ha dado una tónica más kitsch a los no menos recordados Ironman, Punisher y Wolverine. Y lo más probable es que lo oscuro y lo pulp envuelvan aún a más a los personajes marvelianos.