En un día común y corriente sucede un hecho realmente extraño, la población mundial en su totalidad pierde el conocimiento, de manera misteriosa, durante dos minutos y diecisiete segundos, en este tiempo todas las personas tienen una visión de su futuro en los próximos seis meses. Este es el argumento inicial de FlashForward, una serie de ciencia ficción que en su momento fue catalogada como el mejor estreno.

FlashForward: ¿La sucesora de Lost?

La historia se desarrolla en Los Ángeles, Estados Unidos y se centra en las investigaciones del agente del FBI, Mark Benford sobre lo ocurrido, él utiliza su experiencia personal y recopila flashforwards, de gente en todo el mundo en una base de datos que es llamada Mosaic Collective. En el transcurso de su búsqueda descubrirá que no todos se desmayaron e intentará saber que relación tiene aquello con lo sucedido.

Además de estos sucesos sin razón aparente, Benford tendrá que lidiar con sus propios demonios, debido a su pasado alcohólico, él esta casado con Olivia, una doctora muy comprometida con su trabajo, ambos tienen un hijo llamado Charlie. La serie esta basada en la novela del mismo nombre del escritor canadiense Robert J. Sawyer y en poco tiempo se ha convertido en una de las favoritas por la audiencia.

FlashForward: ¿La sucesora de Lost?

Desde su inicio FlashForward platea secretos y tramas que van creando gran expectativa entre su público. La gran incógnita esta alrededor de conocer la causa de lo que ha sucedido, además de querer saber si aquellos que no cayeron en el desmayo son responsables del mismo. No queda claro si estas imágenes llegarán a ser ciertas o si cada quien puede cambiar su propio futuro o el de los demás.

Algunos aseguran que esta serie pretende convertirse en la heredera de Lost, pero ¿Podrá realmente cumplir con ese cometido? La sensación de intriga inicial es muy acertada pero luego de unos episodios esto podría llegar a cansar al televidente. Solo el tiempo dirá le otorgará el éxito si es que se lo merece, además aun esta a tiempo de contar una historia entretenida y que se aleje de absurdas pretensiones.