En sí, el pop puede ser catalogado como un género amplio el cual no lleva un ritmo marcado, lo importante en él es que sea ingenioso, melódico y simple; de esta manera es más fácil que le llegue directamente al público sin necesidad de analizarlo. Por lo general presenta una estructura simple conformada por un verso luego el coro y de nuevo verso. A lo largo de la historia el pop se utilizaba para definir todo aquello que era popular musicalmente, es decir, iba en el sentido contrario de la música culta (también llamada como música clásica). Con el paso del tiempo se podrían encontrar las mencionadas ramificaciones del pop, dando pie a todo un género completo.

Es más, dentro del pop pueden encontrarse casos de contrastes interesantes, ejemplo de esto podrían ser el mainstream pop y el indie pop, el primero de estos viene a ser el denominado pop comercial, es decir el que suena en las radios y la televisión, mientras que el segundo viene a ser independiente e interpretado por artistas que pueden llegar a ser de culto. Entre los tantos subgéneros que salen del pop están el britpop, electropop, noise-pop, teen-pop, punk-pop, tropipop, j-pop, pop rock, latin pop, folk-pop, etc.