Bjork Guðmundsdóttir o simplemente Bjork para sus miles de seguidores, nació en Islandia el 21 de noviembre de 1965. A los 3 años Bjork ya demostraba dotes artísticas cantando piezas del famoso musical The Sound of Music.

Influeciada por su familia, Bjork empieza a tomar clases se piano, flauta, escuchar jazz y música clásica. Así como llegan a ella los estilos musicales de Jimmy Hendrix, Eric Clapton y Janis Joplin. De esta mezcla heterogénea saldría esa peculiar forma de su música, original, de sonidos vanguadistas, ritmos electrónicos, ambientes instrumentales.

Bjork: De Islandia para el mundo

En las décadas de los 70 y 80, Bjork formó parte de varios grupos como Spint and Snob, Exodus y Jam 80, la mayoría de ascendencia punk. En 1982 formó parte de la banda Tappy Tikarras.

Pero sería con la agrupación The Sugarcubes que Bjork alcanzaría el reconocimiento y fama convirtiéndose en el principal grupo de Islandia. Su primer single Birthay causó asombro por su letra extravagante y un concepto musical surrealista. Todo un sello de Bjork.

Con el álbum Stick Around For Joy, lanzado en 1992, alcanzaría definitivamente el reconocimiento, siendo el más famoso de la banda. Posteriormente se separaría del grupo. Bjork se muda a Londres donde lanza su primer disco como solista “Debut” (1993), sus temas más importantes son “Human Behaviour”, “Come to me”, “Venus as a boy”, siendo # 1 en los charts británicos.

Bjork: De Islandia para el mundo

Ya hecha una estrella en el Reino Unido, Bjork lanza “Post” (1995) donde destaca nítidamente “Army of me”. Luego publicaría “Homogenic” (1997), que según los críticos es su mejor álbum, donde mantiene una atmósfera más oscura y profundo sentido emocional.

En el 2000 Bjork participa como actriz y editora de la banda de sonido de la película Lars Von Trier “Dancer in the Dark”, experiencia única que le valdría una nominación al Oscar, y el premio a mejor actriz en el Festival de Cannes. Pero que a pesar de su excelente interpretación, Bjork decidió no volver a actuar. De nuevo en la música Vespertine (2001), sería su siguiente entrega, Medulla (1994) se diferencia de las demás por tener ritmos musicales y percusiones utilizando sólo la voz de Bjork.

Con Volta (2007) su último disco vuelve a los ritmos melodiosos y electrónicos que utilizó en Homogenic. Bjork no ha dejado de sorprender y experimentar en cada disco, esperamos que su próximo trabajo mantenga esa esencia que la caracteriza.